Bakanae

lunes, mayo 01, 2006

Vida de un ibis de campo

Parece que la caza del fin de semana se había dado bien. Comenzó un poco escasa, pero el precioso ibis ya sabía que lo único que necesitaba era que le llevaran al lugar adecuado, junto a un río tranquilo y con vegetación, no en un pantano abierto y con tanto aire frío. Por la tarde sí que capturaron (no iba solo, sino que formaba equipo una torre y otro personaje indefinido)unas cuantas típulas (mosquitos con patas súper largas), algunas como libélulas.

Pues ya veis, si casi escribo solo para contar lo que hace el ibis, y lo que va a hacer.
Cierto que Draco se transpasa, sin traslado. Yo también sé la historia, me la ha contado Magus, pero será mejor que la escriba él, con detalle.

Ya lo tenía todo preparado para los tres días siguientes. Había decidido pasarlos en tierras del Norte, en un lugar perdido junto al mar. Allí podría pasar el día entero recogiendo plantas, uno de sus pasatiempos predilectos. A estas alturas ya era capaz de reconocer unas cuantas, y si se juntaba con su compañera, llegarían a ser insoportables para la torre. Eso sí, siempre estaría alerta por si algún díptero nematócero (mosquitos y similares) se ponía en su camino, no había que desperdiciarlos. El ibis voló a su nido, repasó una vez más su equipaje, y durmió.