Bakanae

lunes, febrero 05, 2007

¿¡Por qué a mi?!

Los días transcurrían con lentitud en la torre del silencio, ¿quién podía imaginar que una simple fiesta pudiera acarrear tanto revuelo? el primer error había sido decir a aquellos dos que acudirían con él a la fiesta, y el segundo...¿quien podía recordar el segundo cuando uno no recordaba cuantos errores había cometido ya? Pero el peor, sin duda, había sido acceder a que el muchacho y el Ermengol confeccionasen sus propias vestimentas, o quizás no, quizás el error había sido conceder no interferir en el proceso de elaboración. Pero en principio parecía que era un regalo caído del cielo, necesitaba tiempo para proseguir sus estudios, y aquella parecía una buena ocasión para poder dedicarse de pleno a ellos sin tener que ocuparse de la educción del muchacho, cuan equivocado había estado. una semana había pasado desde entonces, y en esa semana, ni el Ermengol ni el muchacho habían salido de su habitación más que para acudir a comer e ir a hacer los recados que el hechicero les había pedido, el problema era...Era esa estúpida cancioncilla que la pareja no paraba de cantar sin cesar, hasta por las noches, cuando ambos dormían, el hechicero escuchaba aquel soniquete... A triqui triqui triiiiiiqui triiiiqui...

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1 Comments:

At 2:01 p. m., Blogger Toth said...

Creo que me he perdido un poquito. Por qué os ha dado ahora por escribir sobre la fiesta de Magus, si no ha vuelto a dar señales de vida? Estáis seguros de que podremos ir a la fiesta dos meses después de recibir la invitación? Igual todo sea casualidad y que os sobra el tiempo. Ya lo haré yo tb.
Y otra cosa, Mawak: se te ve listo y con mas tiempo aun: has aprendido a poner etiquetas!! (que conste que yo no sé, pero porque no me he puesto, eh?)

 

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