Bakanae

miércoles, noviembre 29, 2006

Una carta!

Un ruidoso jilguero revoloteó alrededor del tranquilo ibis, hasta que finalmente se posó a su lado. Llevaba un sobre en el pico que casi le impedía la visión, lo dejó junto al ibis, y se acercó al estanque para saciar su sed y retocarse el plumaje. El ibis miró con curiosidad el sobre, le llamaba la atención esa mancha tan roja como él en uno de los lados, y sabía que no debía estropearla: tenía que llegar intacta y cuanto antes a manos de la diosa, y así lo hizo.
- Hmm, el sello del mago- la diosa abrió con cuidado el sobre, y leyó.- Me lo imaginaba: al blanco siempre le gusta tenerlo todo bien preparado. Manda las invitaciones con tiempo...
Inmediatamente, se puso a escribir una contestación. En cuanto puso su sello, el ibis, que había permanecido a su lado paciente, tomó el sobre y salió del palacio hacia la Torre.

Pues ya ves, Magus, soy la primera!! Ya nos darás más detalles de la fiesta. Porque es en tu casa, no?