No siempre ríe mejor.
El hechicero intentó recomponerse de la mirada horrorizada que se había encajado en su cara mientras pensaba frenéticamente en algo que decir.
- Eh... ¿Cómo estás?. - Le pareció la frase más neutra que podía pronunciar
- Bueno, he estado mejor. - Contestó la muchacha mientras terminaba de colocar los platos en la mesa. - Hacía mucho que no venías. - Su expresión era completamente indescifrable
- He estado terriblemente ocupado, yendo de un lado para otro...- Mawak le lanzó una mirada a la maga, pero esta se hallaba con una sonrisa de oreja a oreja y parecía disfrutar con el espectáculo de una manera excesiva, no iba a prestarle ninguna ayuda. Qué rayos, si ella lo había metido en ese atolladero con sus malas artes. Por suerte, recibió la ayuda de donde menos se la esperaba.
- ¡Niña, estos platos no se van a llevar solos!.- El áspero sonido de la voz del posadero le causó tal alivio que se recostó en el respaldo del asiento incluso antes de que la chica se diera la vuelta.
- Tengo que irme... Hablaremos más tarde.
- Claro.- Articuló el hechicero - Lo estoy deseando. - Continuó entre dientes cuando la muchacha se hubo marchado y con la mirada fija en la maga. Esta estaba retirando el plato de guiso a un borde de la mesa después de olerlo con cara de asco.
- Que, querías asegurarte de que la viera, ¿no?
- Bueno, si hubiera pedido sólo queso hubiéramos corrido el riesgo de que nos lo trajera su desabrido padre... Vamos, te he hecho un favor, piénsalo bien. - Contenta con su razonamiento, empezó a dar cuenta del queso
- Y también me has hecho un favor estando aquí presente, supongo.
- Mh... ¿apoyo moral?
- No entiendo como puedes ser tan portera teniendo tanto mundo, te lo ha debido pegar aquel chaval elfo que conoces.
- Ah, venga, deja que, en compensación por escuchar tus cotilleos pague yo esta lujosa cena que hemos tenido.- Dejó un par de monedas en la mesa después de mirarlas detenidamente y se incorporó. - Me voy a ir a darme un baño y a dormir, ya que no tengo suficientes posesiones conmigo para poder unirme a aquella timba de cartas y si me quedo un minuto más aquí acabaré cayendo y haciendo alguna estupidez.
- Desde luego eres un pozo de virtudes, querida amiga. - Esta vez le tocaba sonreír a Mawak.
- Gracias, tu siempre tan amable y comprensivo.
Eh... Han pasado 3 días, ¿no? XD

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