Bakanae

martes, septiembre 26, 2006

Haciendo las maletas

Parecía que todas las aves estaban alborotadas esta semana, y cada día más. Algo importante había dicho o hecho el misterioso ibis, pero el caso es que la diosa había decidido hacer las maletas antes de tiempo y marchar a Ciudad Dorada, donde tenía asuntos de los que ocuparse. En estas Tierras Perdidas ya podían continuar sin ella.

Pues eso, que ayer ya estuve haciendo la maleta (y la mochila que llevo cargada de jerseys), guardando la comida que me sobra, lo que no voy a usar... esta tarde lo meteré en el coche, y mañana por la mañana, las últimas cosas, incluída la nevera. Vendré a la oficina, y después del vermut típico que haremos de despedida (con farinato incluído, que hago un revuelto que se chupan los dedos), cojo el coche, y hasta Burgos. El jueves iré a buscaros al salir de clase.
Y qué más contaros, si últimamente me paso el día planeando todo lo anterior? Que aquí hace FRÍO. Esta noche hacía un viento... Y dentro de nada me voy a un refugio a hacer una colección de simulacros, como un examen para ver si actúan bien: un incendio, un brote de legionella y algo más.

El ibis se levantó del nido, pero le costó despejarse. Alguien le estaba engañando, cada día se levantaba con menos luz. Y hoy... qué había pasado con su hermoso plumaje? Por qué estaba tan revuelto? "Una noche más y se acabó", pensó. Y volvió a acomodarse en su apartada rama un día más